Diez Hábitos para una Educación en el Hogar Felíz


En estos últimos doce años enseñando a mis hijos, con el tiempo hemos desarrollado unos cuantos hábitos importantes que nos han ayudado en nuestro hogar a que sea un lugar felíz dónde aprender.
  1. Me levanto antes que mis hijos y al menos tengo 1/2 hora para mí misma y vestirme, hacer la cama y saludar a cada niño con un 'buen día' y una sonrisa. Esto no me sale naturalmente porque mi padre era un búho nocturno y yo seguía sus pasos. El cambio no fue fácil, pero ha sido muy gratificante.
  2. Tenemos una rutina general, que les da a mis hijos un esquema de su día. Ellos se sienten seguros y felices sabiendo el plan general del día y sus tareas.
  3. Cada tarde me tomo una hora para mí sola. Sin interrupciones (a menos que un niño este sangrando!). Les pido a mis hijos que permanezcan en sus cuartos a esta hora leyendo, o escribiendo lo que gusten, pero no se permiten ruidos. Hemos hecho esto desde que eran pequeños y lo llamamos “momento en silencio.”
  4. Continúo educándome tanto como con algún hobby. Considero esto muy importante para TODAS las madres.
  5. Llevo leyendo cuatro libros a la vez en mi mesa de luz y leo 1/2 hora antes de dormir, eligiendo cualquier libro que me siente a ese momento (ficción, espiritual, no ficción y un libro de niños para preveerlo.)
  6. Me propongo no gritar y tratar de ser agradable al corregir, manteniéndome firme, pero amable. Aún estoy aprendiendo a hacer esto pero veo una mejoría y hace que el día de todos pase mejor desde que mami controla su tono durante el día. ¡Qué gran y maravillosa responsabilidad dada a las madres!
  7. Los niños juegan afuera al menos dos horas al día quieran salir o no. También limitamos el juego con otros niños sin control de mayores. La TV está en nuestro cuarto, así que casi no se utiliza, excepto para las noticias y videos o DVD cuidadosamente escogidos.
  8. Cenamos juntos y hablamos de temas que valoramos. A menudo los niños narran a su papi las historias de las lecciones del día. Es un momento alegre.
  9. Tenemos una rutina de acostarnos que incluye a mami o papi conversando o orando con los niños antes de dormirse y nos aseguramos que no se acuesten tristes o enojados.
  10. Una tarde a la semana es reservada para Noche de Familia –incluso si significa decirle no a las invitaciones para alguna otra slida, y una noche a la semana es para mami y papi, aunque esto signifique quedarnos en casa y acostar a los niños temprano.
 
Y por último y más importante, me permito soñar (¿o debería decir que he tenido una visión?), y he tomado todas las decisiones a la luz de esto, incluso cuando soy ridiculizada. Esto requirió ponerme una coraza. Pero la historia nos ha mostrado que cualquier persona que inició su propio camino, que oyó el sonido de un tambor diferente y que enfrentó el status quo, se enfrentó a obstáculos similares... También cambiaron el mundo.
Un paso a la vez...